|
Anécdotas
|
|
Escrito por Fernando Ruiz P. 15 de Julio de 2006
|
|
Hace muchos años, cuando vivía en Medellín, saque mis perros a un potrero cercano para que hicieran sus necesidades. Como me daba pena darles la respectiva instrucción en español, use la palabra alemana "Machen" (hagan) para urgirlos a que evacuaran y poderme ir a casa. En ese momento pasaba una señora alta, rubia y con gran pinta de teutona (lease bien, teutona, no sean mal pensados). Al oirme usar el dichoso vocablo alemán (machen), ella me preguntó con marcado acento: -- ¿Usted habla alemán? Yo me atortolé todo pensando que enseguida me iba a soltar una chorrera en alemán y le dije: -- No!! yo no!!! pero los perros si!!! Ambos nos quedamos pasmados por un momento y luego soltamos la carcajada. Hubiera querido que esto hubiera sido el comienzo de una gran amistad colombo-germana... pero no fue así, ella siguió su camino a contarle seguramente a su marido lo burleteros que eran los colombianos y yo me fui a contarle a mi mujercita (la misma de siempre) la nueva barbaridad que había dicho.
|