El demonio de Tasmania, Onex von Pallas Athene, nos regaló una linda progenie antes de partir hacia tierras gauchas, donde se transformó en el demonio de las pampas o Demonio gaucho. Ayer en un entrenamiento en el que contamos con una pequeña pero muy representativa delegación venezolana (Armando y 2 de sus demonios), nos dimos cuenta de que estábamos rodeados nada menos que por 9 diablillos y decidimos armar un grupito de hijos Onex. La verdad nos gustó bastante y por ello lo mostramos a continuación en homenaje al querido demonio, que ahora está haciendo de las suyas en tierras argentinas ( con la complicidad de sus dueños, los Jorges, Biudes y Prieto). Veamos el grupito :